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39 | Deporte y Salud

El potencial de la inteligencia emocional

Mª del Carmen Pérez | UEMC
13 de Diciembre de 2016

En la definición de inteligencia emocional vemos que le va como anillo al dedo al deporte, a la motivación, al rendimiento... pero para aclararnos cómo influye en todos estos aspectos, hablamos con la doctora acreditada en Educación y especialista universitaria en Coaching Profesional Mª Carmen Pérez que lo primero nos aclara qué es: "es la capacidad que tenemos cada uno de nosotros de reconocer y gestionar nuestros sentimientos y también los de los demás. Es una pieza clave a la hora de gestionar y cambiar nuestros estados emocionales. Por eso tenemos que ser conscientes de ella y de su potencial. Nos permite regular nuestras respuestas emocionales y desarrollar nuestras capacidades en todos los contextos, incluido el deportivo.

En los medios de comunicación se está vinculando últimamente la inteligencia emocional y las técnicas de coaching a grandes logros deportivos.La profesora de la UEMC pone como ejemplo el caso reciente de Carolina Marín, campeona olímpica de bádminton, "que utiliza estrategias de inteligencia emocional trabajada desde la corporalidad y la gestualidad para fomentar el control e intimidar a sus rivales", explica.

"No es una barita mágica, no funcionaría sin toda la preparación física, técnica, táctica y teórica que requiere la práctica deportiva. La psicología deportiva, nos puede ayudar a optimizar el rendimiento y el equilibrio personal del deportista".

Nuestra primera pregunta por tanto es cómo de importante es el ejercicio físico para un crecimiento emocional. "El ejercicio físico es bueno para todo, y por supuesto también para el equilibrio emocional en todas las etapas de nuestra vida. Es bueno para nuestro organismo y también es beneficioso para nuestra salud mental. Con la práctica de ejercicio favorecemos la liberación de endorfinas (hormona de la felicidad), reducimos el estrés y aliviamos la ansiedad, lo que nos permite mejorar nuestra autoestima y las relaciones sociales.

Entendemos que la motivación y la concentración influyen en el rendimiento deportivo y nos lo confirma esta coach con experiencia docente de más de 15 años. "Nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos, por ejemplo, son imprescindibles para tener buenos resultados académicos. A veces mis alumnos me dicen que con poca motivación somos capaces de lograr cosas y hacerlas más o menos bien. Siempre les respondo que lo bueno es el peor enemigo de lo mejor y que con motivación los resultados serán excelentes".

"Cuando una persona empieza a hacer deporte de nuevo, este primer paso no sólo supone un cambio en el estilo de vida, sino también un cambio mental".

La profesora pone como ejemplo del aspecto motivacional de las emociones a Rafa Nadal, cuando en muchos partidos parecía que todo estaba perdido y fue capaz de controlar el miedo, remontar y ganar finalmente, como en el torneo de Wimbledon 2010, cuando ganó a Federer "consiguiendo un estado de concentración y alerta máxima, lo que se denomina “fluir”.

Daniel Goleman, el mayor referente de la inteligencia emocional en la actualidad a nivel mundial y autor de “Focus”, sostiene que nuestro cerebro no es multitarea y que no podemos hacer las cosas todo lo bien de lo que somos capaces si hacemos varias a la vez. Es necesario aprender a focalizar y una de las herramientas que propone es lameditación.

"La concentración también es fundamental para mejorar el rendimiento. Es como un músculo, podemos entrenarla y mejorarla. En la actualidad se utiliza mucho el concepto focalizar, poner el foco".

Esto lo relacionamos entonces con el control del estrés, ya que parece que la meditación es una excelente práctica para calmarlo. "La inteligencia emocional nos facilita estrategias para afrontarlo y, lo que es más importante, para prevenirlas. Algunas investigaciones afirman que las personas con altos niveles de inteligencia emocional adoptan estrategias para afrontar el
estrés basadas en la reflexión, la evaluación y la planificación".

En el apartado del deporte, dice esta Licenciada en Ciencias de la Educación, que encontramos el síndrome de sobreentrenamiento que aparece cuando las cargas del entrenamiento superan los límites de tolerancia personal del deportista, dando lugar a una fatiga acumulada que desemboca en un descenso del rendimiento.

"La inteligencia emocional nos ayuda a la resolución de problemas, la toma de decisiones y la mejora de la autoestima, aspectos imprescindibles a la hora de superar episodios de estrés".

Pérez matiza que la inteligencia emocional no sólo se debe considerar en el deporte profesional sino que es fundamental empezar a construir los cimientos desde el deporte base y desde las sesiones de Educación Física en los centros educativos. "En cualquier de estos escenarios nos encontramos con situaciones que nos provocan alegría, satisfacción, sensación de logro... pero también nos pueden generar incertidumbre, enfado, decepción, y pueden hacer que nuestra confianza y autoestima disminuya. Es especialmente importante trabajar estos aspectos en la infancia y en la adolescencia, momento donde se define nuestra personalidad", asegura.

"La inteligencia emocional nos ayuda a regular las emociones, por lo tanto se puede aprender a gestionar mejor los fracasos y los éxitos deportivos. Es un signo de madurez, de inteligencia, de aprendizaje continuo a partir de nosotros mismos".

Sin duda, la inteligencia emocional ayudará también a gestionar las satisfacciones y fracasos que te da el deporte. Carmen Pérez explica que en sus clases, cuando analiza los enfados de algunos deportistas en los terrenos de juego, suele ser habitual escuchar la frase de “es que es así, es su forma de ser”. "Eso ya no es excusa, si eres así y te va bien, perfecto, pero si eres así y no te gusta, está en ti cambiarlo. No tenemos que olvidar que muchos deportistas de elite, gracias a los medios de comunicación son modelos y referentes para muchos jóvenes.

Además, el deporte en competición tiene unas exigencias y unos sacrificios que también habrá que saber controlar ¿no es así? "En el caso de los deportistas de élite, conviene recordar que son personas de carne y hueso, que sienten como tú y como yo, y que no deben descuidar sus necesidades emocionales. Al fin y al cabo todo influye en su rendimiento.

En el deporte también se toman decisiones rápidas y cruciales que también hay que saber gestionar emocionalmente. Esta miembro del Grupo de investigación en innovación y liderazgo para el cambio organizacional de la UEMC asegura que es "una de las principales razones por las que la inteligencia emocional tiene su razón de ser en el ámbito deportivo". "Los estados afectivos positivos ayudan a los deportistas a procesar la información de forma más esquemática, mientras que con los estados negativos hace que se haga de forma más detallada".

Por último, preguntamos a la investigadora por la influencia de la inteligencia emocional en el deporte colectivo, en las relaciones personales con el entrenador y los compañeros, quien afirma que "uno de los grandes beneficios pedagógicos es precisamente el aprendizaje y desarrollo social". Parlebás, impulsor de esta concepción en las clases de Educación Física, enfatizaba la importancia del juego y el deporte colectivo, ya que contribuía al desarrollo de la comunicación, las interacciones y el autoreconocimiento de cada uno de los participantes en el grupo.

"Desde el deporte base, el deporte colectivo puede nutrirse de la inteligencia emocional tanto a nivel individual como grupal. No podemos olvidar que un equipo es el resultado de la suma de cada uno de sus miembros y mucho más".

En la actualidad tenemos reciente el caso del entrenador de la Selección española de fútbol, Julen Lopetegui. Con el acompañamiento del coach Juan Carlos Campillo ha hecho público que está trabajando la motivación del equipo desde lo emocional. Uno de sus retos como líder dialogante es, precisamente, trabajar con un equipo tan complejo como la Selección, que ya lo ha ganado todo, y conseguir que sigan fluyendo".

Un último consejo para concluir: la importancia de la inteligencia emocional en el deporte base y en la educación física, por lo que es importantísima la formación de entrenadores y profesores. "Tanto la inteligencia emocional como los valores del deporte son aspectos fundamentales en el desarrollo integral de los niños y jóvenes, que trascienden de lo deportivo. Les estamos preparando para la vida", afirma.