César Mato, con los colores de su tierra, durante una aventura en Nepal. Foto: César Mato
César Mato, con los colores de su tierra, durante una aventura en Nepal. Foto: César Mato
El vallisoletano César Mato durante una prueba de gravel. Foto: César Mato
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El ciclista pucelano, junto a Óscar de Nicolás e Israel González, organiza la prueba ‘Tratado Gravel’ el próximo 10 de abril, con el objetivo de mostrar la historia, cultura y belleza que tiene su tierra natal.

César Mato: “Valladolid tiene un diamante en bruto para explorar el gravel”

30 de Octubre de 2026
Escrito por
Javier

El ciclismo ha dejado de ser una cuestión exclusiva de estrechos asfaltos o abruptas trialeras de montaña. En los últimos años, una nueva corriente sobre dos ruedas ha ganado terreno con fuerza en toda España: el gravel. Esta disciplina, que combina la velocidad de la carretera con la versatilidad y resistencia de la montaña, está conquistando a ciclistas de todos los perfiles.

Para entender cómo se vive este auténtico boom en Castilla y León, charlamos con César Mato, un apasionado del deporte y figura clave del sector, quien nos desgrana el potencial de la provincia vallisoletana como paraíso gravelero y nos desvela todos los secretos de la nueva prueba que revolucionará el calendario ciclista: ‘El Tratrado Gravel’.

Valladolid: Un diamante en bruto para el gravel

Hablar de Valladolid a lomos de una bicicleta suele evocar llanuras infinitas y horizontes despejados. Sin embargo, para Mato, la provincia esconde mucho más que rectas interminables.

"La provincia de Valladolid será una de las más graveleras que conozco por el tipo de orografía que tiene: muchas pistas anchas, pinares… y algo que nos hace muy especiales, y es que estamos rodeados de historia y cultura a nivel monumental y gastronómico también", asegura.

Lejos de ser una desventaja, la comodidad de sus pistas y su desnivel asequible convierten el territorio en un escenario ideal tanto para expertos como para quienes se inician en esta modalidad. Parajes naturales como las riberas del Duero o el Pisuerga ofrecen infinitas posibilidades para el cicloturismo o rutas rápidas. “Valladolid tiene un diamante en bruto para explotar el gravel por todo lo que le rodea: castillos, bodegas…”, apunta Mato.

Esta riqueza paisajística y cultural ha provocado un cambio notable en las carreteras y caminos locales. Si bien la cultura gravel tardó un poco más en arraigar aquí en comparación con otras regiones, hoy el crecimiento es imparable.

“Ahora mismo atrae a muchísima gente por esa mezcla de carretera y mountain bike, muchos que buscan esa competición y otros que quieren disfrutar de una aventura o bikepacking. Ahora un domingo te cruzas con mucha gente en bicicleta gravel, lo que antes era impensable”, señala.

Deporte, gastronomía y desarrollo rural

Para César Mato, el ciclismo no es solo rendimiento físico; es una experiencia integral que debe ir de la mano de la cultura y la gastronomía local. Y en eso, Valladolid juega en otra liga.

“Tenemos una gastronomía envidiable con platos típicos como el lechazo, chuleton, regado por grandes vinos entre otros muchos manjares. Tenemos que sacar pecho de lo que tenemos, porque a veces parece que estamos acomplejados de lo de fuera”, reflexiona con sinceridad.

Bajo su punto de vista, el auge del gravel supone una oportunidad de oro para dinamizar el turismo rural de la comunidad. Por ello, reivindica un mayor respaldo institucional: “Hay que explotarlo y ahí entran las instituciones, que deberían apoyar aún más el deporte, el ciclismo en este caso, porque es un factor dinamizador para que la gente venga a conocernos”.

Ante la duda de muchos aficionados sobre qué bicicleta adquirir, el consejo de Mato es claro y rotundo: "Si te lo puedes permitir,  tendria una de gravel, porque te da unas sensaciones diferentes. La velocidad que te da la bici de carretera y la adrenalina que te ofrece la de montaña. En un mismo día puedes disfrutar de diferentes disciplinas. Si ahora mismo tuviera que elegir una sola bicicleta sería la de gravel sin duda".

Nace ‘El Tratrado Gravel’: ADN puro en Tordesillas

Fruto de la pasión compartida por el deporte y el territorio, nace uno de los proyectos más ilusionantes para la próxima temporada: ‘El Tratrado Gravel’, que se celebrará el 10 de abril en Tordesillas.

La prueba surge de la complicidad y la amistad entre César Mato, Óscar de Nicolás e Israel González —con quienes ya fundó la prestigiosa web 'Objetivo Triatlón’—. Tras años compartiendo entrenamientos y competiciones al mas alto nivel por medio mundo, decidieron unirse para devolverle a su tierra parte de lo que les ha dado. Con el respaldo del Ayuntamiento de Tordesillas y de marcas de referencia en el sector como ABUS, Crown Sport Nutrition o Pissei entre otras el evento promete marcar un antes y un después.

“Teníamos claro que la salida y llegada será en la Plaza Mayor de Tordesillas. Cuando hablamos de gravel, hablamos de mucho más. La idea es que la gente venga a disfrutar  del deporte y de ese espíritu del gravel que es aunar historia, cultura, paisaje, y gastronomía; creo que Tordesillas es un lugar idilico para celebrar esta prueba.

“Como todo el mundo sabe, aquí se firmó en 1494 el Tratado de Tordesillas donde la Corona de Castilla y Portugal se repartió el "Nuevo Mundo” que hoy conocemos. Dónde encontrar más historia que aquí, donde están nuestras raíces” explica Mato.

Un recorrido al más puro estilo de las clásicas flamencas

Pautado para celebrarse en sábado —facilitando así la convivencia posterior con familias y amigos en una comida final sin prisas—, y una fiesta bien amenizada. El evento contará con una potente bolsa de corredor que se desvelara proximamente, y dos distancias adaptadas a diferentes niveles; la larga con aproximadamente 140 k, y 1.500 metros de desnivel, y ‘El Tratadillo’, con alrededor de 80 km y cerca de los 1000 metros de desnivel.

Aunque el recorrido definitivo se terminará de pulir próximamente, el trazado promete diversión y exigencia a partes iguales. Arrancará con un primer tramo rodador por pistas anchas a orillas del Duero entre pinares, para llegar a Simancas, donde el terreno cambiará radicalmente.

“Va a ser como una clásica belga, tipo Tour de Flandes o la Lieja, con unas 14 cotas”, avanza Mato. Un auténtico test de piernas que atravesará pinares, paramos y montes, combinando subidas duras, bajadas rápidas y el paso directo por cascos históricos tan emblemáticos como el Archivo Simancas, la Iglesia de Santa Maria en Wamba, Monasterio de la Santa Espina o la espectacular muralla de La Villa del Libro en Urueña en otros muchos atractivos.

El gravel y la provincia de Valladolid tienen un gran presente y un gran futuro, y más con embajadores de la talla de César Mato, que seguirá llevando el nombre de Valladolid y del ciclismo por todo el mundo… y metiendo el gusanillo de este deporte al resto de los aficionados a partir del año que viene, esta vez desde el otro lado del manillar.